La nueva normalidad en el Comedor Social de los Trinitarios y Casa Libertad


#ALIMENTANDO PRESENTES

Nuestra actividad anterior al confinamiento transcurría con cierta normalidad, en el Comedor social “San Juan Bautista de la Concepción” y Centro de Dia “Casa Libertad”. Ofreciendo los servicios de ducha, ropero, desayunos, lavandería, consigna, atención Social, etc. Atendiendo al conjunto de los/as usuarios/as por el equipo de profesionales y el voluntariado.

A partir del 13 de marzo, esta situación cambia de forma radical, los diferentes servicios, Comedor Social y Centro de Dia cambian en la forma de prestar sus servicios, esto se debe al decretarse el Estado de Alarma por pandemia, COVID-19. Esta nueva situación supone una restructuración y configuración, cambia la forma y la manera como se estaban ofreciendo los servicios, y del personal que atiende los mismo. La aplicación de la normativa, hace que se tengan que tomar algunas medidas, una de ellas, es tener que prescindir del voluntariado, familia de gran importancia en el día a día de la actividad que se realiza, tanto en el Comedor Social, como en el Centro de día, son unos de los pilares básicos, sin ellos/as la misión no seria posible dar la cobertura a la población en situación de sin hogar, siempre desde el cariño y sencillez.

A partir del confinamiento, nos enfrentamos a una nueva realidad, los servicios de Comedor y Centro de Dia son gestionados únicamente por el personal técnico, ya que, por exigencias de la legislación del COVID-19, nos obliga a tener que prescindir del conjunto del voluntariado, prevaleciendo la seguridad del conjunto. Esto tiene una consecuencia de forma directa, el cambio de dinámica, supone el cierre del Centro de Dia y sus Servicios, se mantiene el Comedor Social.  Cambiando su forma de cómo se ofrecía con anterioridad, pasando a dar lotes de comida, mediante tápers.

Desde la Fundación Prolibertas, delegación de Córdoba, seguimos ofreciendo el servicio de comidas, a partir de ese momento según normativa, se reparten lotes de comida para llevar,  de vital importancia, para poder garantizar las necesidades básicas. Tales son las necesidades que llegamos a atender en un día hasta 160 personas en el mes de marzo. A medida que pasan los días, se observa un incremento de las personas que demandan la necesidad de comida, y empezamos a difundir como quedan y la manera que se mantiene el servicio de comedor.

A partir del 26 de marzo, se pone en marcha por parte del Ayuntamiento de Córdoba y en colaboración de una serie de entidades,  cuyos servicios están relacionados con la atención a personas en situación de calle. Se pone a disposición un recurso residencial para poder albergar a las personas en situación de calle, y así poder cumplir el confinamiento requerido por el gobierno central. Los días posteriores, ya con el recurso habilitado por los servicios públicos, a través de Los Servicios Sociales, el número de personas atendidas se reducen, llegando a cifras de una media de unas 25 personas.

Esta situación cambia de forma rápida, ya que cada día aumenta el número de personas que se atienden, pero se observan algunos elementos diferenciadores, concretamente en el perfil de los/as usuarios/as receptores, por una parte nos encontramos personas que su medio de subsistencia era la calle, ejercen la mendicidad, personas que ofrecen algún tipo de servicio de manera informal como aparcar coches, músicos, etc.

Por otro lado personas que se ven afectadas por los ERTES, fundamentalmente de la hostería, siendo una actividad que ocupa a un sector importante de la población de la ciudad, y todos aquellos servicios vinculados directa o indirectamente con el turismo. Esta realidad es novedosa para nuestra entidad, ya que no responde a los patrones que atendemos de forma habitual, personas en situación de calle y riesgo de exclusión social. Toda esta realidad suma a la que de forma cotidiana vamos atendiendo y que con anterioridad atendíamos. Nos enfrentamos a una realidad totalmente diversa ya que el elemento común a todos/as ellos/as es la ausencia de ingresos como medio de subsistencia, y como consecuencia directa pasan a ser usuarios/as del recurso.

Todo este periodo desde que se produce el confinamiento y las respectivas fases, periodo que se desarrolla desde mediados de marzo hasta hoy, principios de junio. Siendo una horquilla de 60 a 160 personas atendidas durante este periodo, estableciéndose como media constante unas 115 personas atendidas. Analizando los datos, podemos observar que atendemos a un número de personas superior a la crisis del 2008, situación que nos preocupa y nos pone en alerta.

Todo esto también se hace posible gracias al conjunto de profesionales que formamos parte de la Delegación de Córdoba, donde en todo momento hemos compartido un elemento común, estar al servicio de las personas como prioridad. La implicación del conjunto del equipo, la labor que se está haciendo de forma interrumpida desde el día 13 de Marzo.

 

 

Manuel García. Técnico Centro Social “Casa Libertad”. Técnico en Integración Social